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TOC: Los rituales de una complicada historia de depresión, angustia y ansiedad

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(Foto: clicpsicologicos.com)

De tanto esperar y sin darme cuenta quedé dormido. Cuando desperté, todo estaba a oscuras. Con dificultad vi el reloj, eran poco más de las 9 de la noche. Minutos más tarde, cuando ya me disponía a regresar a casa, al fin Paula bajó por las escaleras. La vi extrañado, pero no pregunte nada. ¿Qué la había demorado tanto? ¿Qué le impedía ser puntual? ¿Qué era lo que ocultaba?

¿Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El TOC es un trastorno de ansiedad crónico. Los pacientes con TOC tienen ciertos pensamientos intrusivos, recurrentes y sobre todo persistentes que aparecen en sus cabezas por más que ellas no lo quieran.

La Psicóloga Psicoterapeuta Lili Marín Alva señaló que la base del TOC en una persona es la depresión y la angustia, a ello se le suma la ansiedad. “Podría decirse que son los ‘ingredientes’ que van a dar como resultado un Trastorno Obsesivo Compulsivo”, explicó en conversación con Espacio 360. 

“El TOC puede ser producto de haber estado sometidos tempranamente a un abuso, ya sea maltrato físico, psicológico o sexual,  a veces de parte de la familia, como también puede tener que ver con una madre hipoafectiva al ser bebés”, detalló.

Ciertos estudios concluyeron que las personas con TOC parecen tener áreas de elevada actividad química en los lóbulos frontales y en los ganglios basales (que son una acumulación de células nerviosas ubicadas en la base del cerebro), donde se cree que se almacenan pensamientos obsesivos primarios como la limpieza corporal y la comprobación.

Algunos expertos consideran que esta actividad podría estar relacionada con una carencia de serotonina, una sustancia neuroquímica que transmite mensajes por el cerebro y que, además, regula comportamientos emocionales como la ansiedad, el miedo y la depresión.

“Cuando segregamos una cantidad normal de serotonina estamos con un buen ánimo, pero cuando es baja viene la depresión”. Para la doctora Marín decir que el TOC se debe a la poca cantidad de serotonina “es algo muy general”, pues “el TOC tiene una especificación en términos de la morfología del cerebro”.

El caso de Sheldon, de The Big Bang Theory, podría graficar un TOC que lo obliga a llamar a la puerta 3 veces

El TOC y las supersticiones

Puede sonar extraño, pero el TOC tiene su ‘ingrediente’ supersticioso. Existen personas con este trastorno que piensan que deben bañarse un número impar de minutos. Por ejemplo, uno de los pacientes de la psicóloga Marín permanecía en la ducha unos 25 minutos, no más ni menos, este era un ‘ritual’ que seguía al pie de la letra.

Es como por ejemplo cuando te dicen “toca madera”, esta es una superstición y las personas lo hacen con el fin de que algo malo no les suceda. Pero quienes padecen de TOC lo llevan al extremo. Un individuo normal puede “tocar madera” una o dos veces, en cambio, quienes padecen este trastorno creen que mientras más veces toquen madera, mucho mejor será.  

Una de las características del TOC son las compulsiones. Estas son conductas repetitivas, que se realizan con el fin de reducir la ansiedad.

En una persona con TOC todo empieza en su cabeza con una obsesión, es decir una idea o pensamiento intrusivo que no se puede quitar. Esto llena de ansiedad al individuo quien se ve obligado a realizar sus compulsiones repetidas veces hasta que el nivel de ansiedad desaparezca o disminuya casi en su totalidad.

Las compulsiones serían como una droga. Llega un momento en el que la persona siente que los ‘rituales’ que realiza no calman su ansiedad y se ve en la obligación de repetirlas muchas veces más.

“Cuando el nivel de angustia es muy elevado, (la persona con TOC) realiza el ‘ritual’ para disminuir la angustia. Cuando el paciente descubre que por más que haga el ‘ritual’ la angustia disminuye poco y no tanto como antes, entonces incrementa en número de repeticiones.”

Tipos del TOC

Para la doctora Marín existen grados de TOC, siempre con rituales. Considera que esta enfermedad se presenta en diferentes temáticas. Existen quienes están obsesionados con la limpieza, las compulsiones de estas personas son lavarse las manos excesivamente, bañarse varias veces al día, incluso algunos utilizan guantes quirúrgicos para evitar ensuciarse las manos.   

También están los verificadores, ellos se fijan una y otras vez si las puertas o las ventanas están bien cerradas. Les preocupa en extremo su seguridad o la de los demás. Su preocupación llega a tal extremo que sin querer piensan que alguna cosa mala le puede ocurrir a alguno de sus seres queridos. Y ello los obliga a realizar sus compulsiones para calmar su ansiedad y, según los pacientes con TOC, prevenir que algo malo le suceda a un miembro de su familia.   

Las compulsiones varían, no todas son las mismas para aquellos que padecen TOC. Existen de todo, empezando por los perfeccionistas, que demoran muchos minutos en ordenar la cama, pues a la más mínima arruga vuelven a hacerlo. O como aquellos que se toman un día entero ordenando cualquier objeto de su casa, cuidando que todo esté en su lugar y ordenado al milímetro, en determinada posición, etcétera.

Uno de los casos graves que la doctora Marín está tratando es el de una joven de 21 años, cuyo nombre no mencionaremos. Ella se encuentra prácticamente recluida en su casa, debido a que no puede subir ni bajar escaleras, mucho menos cruzar una puerta con rejas de metal.

La joven asegura que ve cadáveres de personas fallecidas. Estas imágenes aparecen en su cabeza sin su consentimiento y de la nada, cabe aclarar que esta condición no tiene nada que ver con la esquizofrenia., pues solo se trata de imágenes intrusas y permanentes que aparecen en la mente de quienes tienen TOC. 

El Trastorno Obsesivo Compulsivo puede presentarse en la niñez  en la adolescencia, pero es a partir de los 18 años que puede comenzar la primera crisis. Existen algunos casos de TOC en niños, pero no son los más frecuentes.

“Cuando surge el TOC todas las posibilidades del buen desarrollo de la inteligencia se va mermando, entonces las metas, lo que (el individuo) tenga en su vida se va a ver disminuido, primero porque los ‘rituales’ quitan tiempo y segundo porque el montaje de angustia impide que la persona pueda extender sus metas y ambiciones libremente. El significado de la felicidad cambia mucho porque la vida se llena de angustia”, explicó la experta.

El pensamiento rígido también es característico en el TOC, debido a que es difícil cambiarle el punto de vista a una persona. Es lo que se podría llamar terquedad, pero en las personas con TOC su terquedad es mucho mayor.

Hay quienes se convencen de que sus compulsiones o ‘rituales’ son necesarios y hasta ya lo ven como algo normal e incluso es tomado como parte de su vida diaria. 

Tratamiento

Existen medicamentos que ayudan a reducir y controlar las compulsiones. Otro de los tratamientos es la terapia psicoanalítica, que básicamente es lograr que la persona pueda saber de dónde o debido a que proviene su angustia, obsesiones y compulsiones, resolver este origen y que pueda manejar su tendencia.

También existe la psicoterapia conductual o de exposición, en esta el paciente es expuesto a lo que más le causa temor, por ejemplo, si es una de las personas que se lavan las manos constantemente por miedo a la contaminación, se le expondrá a lo que más teme, un objeto supuestamente contaminado, y de esa forma ir reduciendo el nivel de ansiedad.

Atención tardía

La vergüenza es una de las causas de porque las personas con TOC no son diagnosticadas a tiempo y por ende no sean tratadas rápidamente. Existen muchas personas que padecen de TOC pero no lo saben, algunas ven sus compulsiones como parte de su vida. Hay quienes se dan cuenta que algo no anda bien y por temor a que los consideren como locos, mantienen en secreto lo que les pasa.

El TOC permanecerá latente

Algunos expertos consideran que TOC no tiene cura y que solo puede ser controlado. Las compulsiones y los pensamientos intrusivos pueden llegar a ‘desaparecer’, pero cualquier evento que altere a la persona es motivo suficiente para el TOC regrese. 

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Actualmente, no tengo noticias de Paula. La última vez que hablamos su vida seguía siendo la misma, al parecer los medicamentos no la habían ayudado mucho. Bien dicen que para entender el TOC uno mismo lo tiene que padecer, o al menos debe vivir con alguien que lo tenga para lograr saber de qué se trata realmente. 

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