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Papa Francisco y Macron: no podemos perder la batalla del cambio climático

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No son buenas noticias para el planeta, y de ello tienen que asumir responsabilidad muchos gobiernos, pero también los ciudadanos.

El tema es una preocupación recurrente del Papa Francisco, que ha prometido abordarlo de modo superlativo en su visita al Perú, específicamente en Madre de Dios, una zona severamente afectada por la contaminación y la minería ilegal, conforme se ha anunciado.

Pero también, desde París, al concluir la cumbre global Un Planeta (One Planet), otros líderes mundiales como el presidente del país anfitrión Enmanuel Macrón ha advertido, con razón, que la comunidad internacional está perdiendo la batalla contra el cambio climático, y que hay que actuar ya. Hay que recordar que uno de las compromisos del Acuerdo de París del 2015 fue poner los medios para que  la temperatura media global no aumente más de 2 grados de aquí a fin de siglo, lo que vistas las circunstancias, se torna difícil.

INUNDACIONES Y DERRETIMIENTO DE GLACIARES

Todo esto es muy grave y nadie puede ser ajeno a esta dura realidad, que tiene graves consecuencias en la economía, la agricultura, la vida diaria y hasta en las expectativas de supervivencia de grandes conglomerados humanos. ¿O piensa Ud.  que el derretimiento de nevados y glaciares,  el alargamiento de los veranos, el recrudecimiento de los inviernos, las nuevas plagas,  el cambio de ciclos de cultivo así como de la flora y fauna, a más de terribles inundaciones por doquier desde Italia, España y Grecia, hasta Sudán, Brasil, Argentina, ¡y Perú! son solo coincidencias?

Pues no. Y la situación no tiene visos de mejora, sino al contrario.  Según la Oficina de Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOOA) de Estados Unidos, en el último año se han registrado en la zona del Ártico temperaturas peligrosamente más cálidas, además de pérdida de hielo marino y otra serie de repercusiones negativas en el ecosistema y la vida humana.

  Ante tan preocupante escenario, la cumbre en París se ha centrado en tres grandes temas: adaptación, mitigación y movilización.  “El desafío de nuestra generación es actuar y hacerlo más rápido… se está jugando una nueva etapa en el combate colectivo”, ha dicho el presidente francés, y todo el mundo debe movilizarse, con acciones concretas, porque “todos deberemos rendir cuentas”.

¡PASAR DEL DISCURSO A LA ACCIÓN!

El tiempo apremia y el reto ahora es pasar de la declaración a la acción, habida cuenta de la desidia de muchos gobiernos, como el de Estados Unidos, cuyo actual mandatario se retiró del Acuerdo de París, y de otros Estados que son muy laxos en efectivizar los acuerdos.  Ante esto,  se busca que sean las entidades financieras e inversionistas internacionales las que presionen a las grandes compañías privadas emisoras de gas para enfrentar el cambio climático.

No obstante,  si por un lado cabe enorme responsabilidad a los Estados y Gobiernos,  así como a la entidades supranacionales y financieras, pues tiene también que promoverse en los ciudadanos de a pie una mayor  conciencia ambiental.

PUERTO MALDONADO: URGENTE ACCIÓN

En cuanto al Papa  Francisco, es mucho lo que se espera en su estancia en Puerto Maldonado, ciudad especialmente designada por su simbolismo en la lucha contra la contaminación de la minería ilegal y la tala indiscriminada. Como bien ha dicho monseñor Salvador Piñeiro, el Papa no viene como turista sino como pastor y tiene mucha información de lo que pasa en nuestra selva. Como antesala de todo esto es esperanzadora la declaración conjunta entre autoridades eclesiásticas del Perú y de Alemania para reiterar su compromiso con el medio ambiente y el desarrollo integral de los más pobres en la Amazonía.

Los peruanos esperamos con gran expectativa este mensaje, que se funde con el de otros líderes de acá y de todo el mundo, en la genuina preocupación por nuestra casa, la Tierra. Cada cual, gobierno, empresas, organizaciones internacionales y no gubernamentales, así como los  medios de comunicación social y los ciudadanos tenemos que asumir como propio el desafío de cuidar el medio ambiente, en lo que,  como hemos visto por los desastres naturales mencionados arriba, está de por medio nuestra propia vida y supervivencia.

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