728 x 90

Algo sobre la cronología de las drogas

img

Foto: taringa.net

Los hombres, nadie entiende exactamente el por qué, siempre se han drogado. Se especula que es para escapar a su controvertida realidad, pero en épocas arcaicas cuando su vida transcurría exenta del estrés que nos consume ahora, mientras su espíritu bucólico vagaba despreocupado por los campos, ya andaba el bandido buscando algún menjunje con que drogarse. Podemos suponer que sea por aburrimiento, pero no es así, él siempre ha buscado un estado alterado de conciencia para lo cual viene desde hace milenos experimentando con su propio cuerpo, la mayor parte de las veces hasta encontrar la muerte.

Primero fueron los brebajes fermentados de todo tipo de plantas: las primitivas cervezas de hiedra o cebada, hidromiel, chicha de maíz o vino de uva,  aguardientes de frutas, de papas o de lo que encontrasen. También tenemos los hongos y cactáceos alucinógenos, pero eso ya casi nadie lo bebe. Las sacerdotisas en la Grecia antigua se drogaban aspirando el humo de hojas de laurel. Antes en Marruecos todos los hombres fumaban hash, este fue prohibido y ahora en cambio abundan los borrachos. Son como modas, en la época de Napoleón era el consumo de rapé, ¿qué inventarán mañana? 

Freud tenía un amigo enganchado a la heroína y le recetó cocaína como sustituto, el infeliz drogadicto no soportó el cokctelito y falleció rápidamente. En esa época era normal que maestros, cantantes y oradores consumieran las indispensables tabletas de cocaína, gracias a su efecto “reanimador” se esperaba que rindiesen al máximo durante sus performances. Las gotas de cocaína para el dolor de muelas eran muy populares para niños y adultos, no sólo calmaban el dolor sino que mejoraban el humor de sus usuarios. Respecto al vino de coca Metcalf, disponible en el mercado sin receta alguna, era especialmente requerido por sus efectos estimulantes. El vino Mariani era el principal vino de coca de ese tiempo, el Papa León XIII llevaba siempre un frasquito de Vino Mariani consigo, sobretodo antes de salir al balcón de la Plaza de San Pedro, y premió a su creador Angelo Mariani con una medalla de oro. El vino de coca Malting Manufacturing obtuvo 10 medallas de oro, la dosis era: “Una copa llena con las refacciones. Niños en proporción”. La Boehringer & Soehne de Mannheim, Alemania, fueron los mayores fabricantes de quinina y cocaína del momento, y con mucho orgullo pues eran considerados como salvadores de todos los enfermos.

Entre 1890 y 1910 la “Heroína Bayer” se recetaba a los niños como jarabe para la tos, los frascos fueron distribuidos como pan caliente a los adultos en los E.U.  y Europa como sustituto no adictivo de la morfina. La heroína era ampliamente usada no solo como analgésico sino también como remedio contra el asma, la tos y la neumonía. La de Martin Smith mezclada con glicerina volvía más dulzón el sabor amargo del opiáceo. El National  Vapor-OL era el más puro opio, volatilizado en una olla calentada con lámpara de queroseno calmaba el asma. El paregórico de Stickney and Poor que se vendía en la botica sin necesidad de receta, era una mezcla mortal de opio + 46% de alcohol. Asómbrense con las dosis destinadas a los bebés que lloran: “Niños de 5 días: 5 gotas. Niños de 2 semanas: 8 gotas. Niños de 5 años: 25 gotas. Adultos: 1 cucharada llena ¡Zas!

Las drogas modernas hoy en día son conocidas de todos. Algunas permanecen vigentes y otras pierden popularidad como sucedió con el famoso LSD de la época hippie. O con los yonquis de las grandes capitales europeas durante los 80, si bien aún persisten en su empeño el número de ellos se ha reducido notablemente, pero ¿por qué? Simplemente porque el mercado ofrece nuevas drogas más potentes y mortíferas. Aunque el crack sigue siendo el rey entre las masas más pobres de drogos en Norteamerica, así como el pastel en Sudamérica, la coca en Europa está viviendo sus últimas décadas porque en muchos países del Este se han puesto las pilas y están produciendo drogas sintéticas a un tercio del precio de la cocaína. También ésta última generación de drogas tiene la ventaja de que te mata en menos tiempo. 

Pero entre todas cuál ha sido siempre la más peligrosa ¿el tabaco? No ¡el amor!  

IR A COMENTARIOS

Comentarios